‘Oh, Salamanca, entre tus piedras de oro aprendieron a amar los estudiantes (…)’. Miguel de Unamuno, en su poesía ‘Mi Salamanca’, dejaba constancia del protagonismo que tiene la piedra de Villamayor (localidad próxima a la ciudad) en el patrimonio monumental de nuestra ciudad, presente en el casco y centro histórico para aportar armonía y, con la luz del sol, resplandecer con un efecto dorado por su tonalidad característica y singular. Esta piedra arenisca nos envuelve para permitirnos viajar en el tiempo sin mucho esfuerzo si nos perdemos por rincones y calles de la capital.
Salamanca es, además de una capital preciosa vestida por su piedra dorada y Patrimonio de la Humanidad, una ciudad llena de curiosidades que te ofrecemos a continuación:
- Dos catedrales
¿Por qué tener sólo una? Salamanca luce con orgullo y unidas la Catedral Vieja (construida en los siglos XII y XIII) y la Catedral Nueva (se comenzó a construir en 1513 y se inauguró en 1733). Y, ¿por qué dos? Pues porque la población creció tanto que el templo se quedó pequeño para albergar a todas las personas y, además, como tardó tanto la construcción de la nueva edificación, se decidió mantener las dos juntas.
- Primera gramática en español
En 1492 se terminó de imprimir en Salamanca la primera gramática europea de una lengua romance: Gramática castellana. Elio Antonio de Nebrija, el primer humanista hispánico, fue el autor en una época de la historia en la que no se consideraba el castellano como lengua de cultura. Nebrija defiende que es necesario aprender el castellano para estudiar el latín.
- La universidad española más antigua
Fundada en 1218, la Universidad de Salamanca tiene más de 800 años de vida. El origen fueron las scholas Salamanticae que impulsó Alfonso IX de León para tener en su reino los estudios superiores con maestros en diferentes ramas del saber y responsables: uno en leyes, dos de gramática, dos de física o medicina, uno de órgano y un bibliotecario fueron algunos de ellos. La Universidad de Salamanca es, además, una de las primeras en Europa junto con la de Oxford, Bolonia y París.
- Vítores con sangre de toro
El Vítor es un símbolo que deriva del crismón (monograma del nombre de Cristo, formado por las dos primeras letras de este nombre en griego) del Bajo Imperio Romano. Durante siglos, ha servido para reconocer a los estudiantes con Cum Laude en su tesis doctoral, así como a otras personalidades públicas fuera de la institución académica de renombrado reconocimiento por su trayectoria. Permanecen inmortalizados desde hace siglos en las paredes de edificios históricos de la Universidad con tonalidades de rojo y se cree que en el origen se plasmaban con pigmento animal (de toro) y vegetal.
